El reloj de sobremesa (también llamado a veces reloj de chimenea o de mesa) es un tipo de reloj diseñado específicamente para ser colocado sobre superficies elevadas como muebles, repisas, escritorios o chimeneas.
A diferencia del reloj de antesala (que se apoya en el suelo), este es de tamaño mediano o pequeño y tiene una base plana que le otorga estabilidad.
Tamaño:
Son compactos y portátiles.
Su altura suele oscilar entre los 15 y 50 centímetros.
Mecanismo:
Históricamente eran mecánicos, funcionando con una cuerda manual (usando una llave) y un péndulo corto o un volante regulador. Hoy en día, la mayoría son de cuarzo y funcionan con pilas.
Estética:
Se consideran objetos de alta decoración.
A menudo están fabricados con materiales nobles como madera tallada, bronce, mármol o cristal de alta calidad.
Sonería:
Muchos modelos clásicos incluyen campanas o melodías suaves que marcan las horas y las medias horas.
A diferencia del reloj de pared, el de sobremesa está terminado por todos sus lados (incluida la parte trasera o los laterales, que suelen tener cristal para ver la maquinaria), ya que no va oculto contra una superficie, sino que puede verse desde varios ángulos.
Los reloj de sobremesa (o de chimenea / consola) son piezas fascinantes tanto por su ingeniería mecánica como por su valor decorativo y monumental.
A lo largo de la historia de la relojería, han surgido diferentes tipos según su estilo, mecanismo y función.
Características:
Muy populares en los siglos XVIII y XIX (especialmente en Francia).
Destacan por sus figuras de bronce dorado (al ormolú) o pavonado, combinadas con mármol blanco, negro o pórfido.
Temática:
Representan figuras mitológicas, alegorías, personajes históricos o temas pastoriles.
Originarios de Francia e Holanda en el siglo XVII.
Tienen cajas rectangulares coronadas por frontones, revestidas en carey, ébano o marquetería Boulle, con aplicaciones de bronce chapado en oro.
Estilo inglés tradicional (siglo XVII).
Su caja de latón recuerda a un farol, con un gran timbre o campana vista en la parte superior.
Diseñados en el siglo XIX para viajar. Cuentan con una asa superior, paneles laterales de cristal transparente para ver la maquinaria y una construcción robusta de latón.
Suelen incluir sonería a la demanda o alarma.
Art Nouveau (fin. S. XIX - inicio S. XX):
Formas orgánicas, líneas curvas, motivos florales e inspiración en la naturaleza.
Art Déco (décadas de 1920 y 1930):
Geometría simétrica, líneas puras, materiales como baquelita, cromo, maderas exóticas, mármol tricolor y cristal tallado.
Funcionan mediante un juego de engranajes accionado por muelle real (cuerda) o pesas cortas.
El escape y el péndulo regulan el tiempo.
Requieren darle cuerda periódicamente (habitualmente de 1 u 8 días).
Emplean un péndulo de torsión (varias esferas suspendidas de un hilo o pletina de acero que giran lentamente de izquierda a derecha).
Gracias al mínimo consumo de energía de este escape, la cuerda dura todo un año (365–400 días). Suelen estar cubiertos por una fanal o cúpula de cristal.
No necesitan cuerda ni pila.
Obtienen la energía directamente de las variaciones de temperatura y presión atmosférica del ambiente mediante una cápsula hermética con gas que se expande y contrae.
Combinan engranajes mecánicos tradicionales con una bobina o solenoide impulsado por red eléctrica o pila para mantener constante la cuerda o el péndulo.
Movidos por pila o batería, regulados por un cristal de cuarzo. Ofrecen máxima precisión y bajo mantenimiento, con diseños que van desde lo ultra-moderno hasta réplicas de época.
Carillón Westminster:
Reproduce la famosa melodía del Big Ben a los cuartos y horas mediante martillos sobre varillas de metal (gongs).
Otras melodías:
Algunos modelos incluyen varias melodías seleccionables (como Whittington o St. Michael).
Incluyen un disco rotatorio que muestra el estado actual de la luna en el ciclo de 29.5 días.
Diseñados para mostrar todo el tren de rodaje y la mecánica al descubierto.
Toda la maquinaria es visible a través de un domo de cristal o cristales biselados laterales.
Incorporan pequeñas cajas de música mecánicas o piezas móviles (pajarillos, figuras mecánicas) que cobran vida a las horas en punto.