Una complicación relojera es cualquier función de un reloj mecánico que vaya más allá de la simple indicación de la hora, los minutos y los segundos.
El término procede del francés (complication) y se debe a que la inclusión de cada una de estas funciones adicionales complica exponencialmente la arquitectura interna del movimiento, añadiendo decenas o cientos de componentes adicionales (ruedas, levas, muelles y básculas).
Fecha / Fecha grande (Grande Date):
La más habitual; muestra el día del mes.
Calendario Anual:
Reconoce meses de 30 y 31 días (solo exige un ajuste manual al año, a finales de febrero).
Calendario Perpetuo:
Capaz de contabilizar automáticamente la duración de cada mes y los años bisiestos sin corrección hasta el año 2100.
Fases Lunares:
Muestra el ciclo visual de la Luna de 29,5 días.
Cronógrafo:
Permite medir intervalos de tiempo independientes mediante pulsadores de inicio, parada y reseteo.
Cronógrafo Rattrapante (Split-seconds):
Cuenta con dos agujas de cronógrafo superpuestas para medir dos eventos simultáneos o tiempos intermedios.
GMT / Dual Time:
Muestra una segunda zona horaria con una aguja dedicada de 24 horas.
Horas del Mundo (Worldtimer):
Permite consultar la hora en las 24 zonas horarias globales de un vistazo mediante un disco giratorio de ciudades.
Alarma:
Emite una señal acústica a una hora determinada mediante un martillo interno.
Repetición de Minutos:
A petición del usuario mediante una corredera lateral, el reloj "suena" la hora actual usando una combinación de martillos y timbres con tonos distintos para horas, cuartos y minutos.
Tourbillon:
Aunque técnicamente es un órgano regulador destinado a compensar los efectos de la gravedad sobre el volante-espiral, en la alta relojería suele catalogarse dentro de las complicaciones por su extrema dificultad de fabricación.
Un reloj que combina varias de las funciones más complejas (por ejemplo, repetición de minutos, calendario perpetuo y cronógrafo ratrapante) recibe el nombre de Gran Complicación (Grande Complication).
El Leroy 01 es, sin lugar a dudas, una de las mayores proezas de la ingeniería humana y el santo grial de la relojería francesa.
Para comprender la magnitud de esta pieza, hay que sumergirse en su historia, sus asombrosos datos técnicos y el fascinante abanico de funciones que logró condensar en un objeto que cabe en la palma de la mano.
La historia de un desafío científico
El origen del Leroy 01 se debe a un encargo extraordinario.
Antonio Augusto Carvalho Monteiro, un aristócrata, millonario y coleccionista portugués (famoso por construir la mística Quinta da Regaleira en Sintra), acudió a la casa L.Leroy con una petición sumamente ambiciosa:
Quería un reloj mecánico y astronómico que reuniera
«todo lo que la ciencia y la mecánica permitieran conseguir en el volumen de un reloj de bolsillo».
El proyecto comenzó a gestarse en 1897 y se ensambló en los talleres de L.Leroy en Besanzón, la capital histórica de la relojería francesa.
Se necesitaron siete años de un trabajo artesanal meticuloso para completarlo (finalizándose en 1904).
Sin embargo, la firma presentó el mecanismo casi terminado en la Exposición Universal de París de 1900, donde se consagró ganando el Gran Premio Especial del Jurado.
Radiografía técnica de un titán
Para la época, encajar tal cantidad de funciones en una caja de oro de 71 mm de diámetro parecía físicamente imposible.
Los relojeros de L.Leroy lo lograron estructurando el movimiento en capas:
Componentes:
975 piezas individuales, perfectamente pulidas y ajustadas a mano.
Distribución:
El movimiento se organizó en 4 niveles de mecanismos independientes.
Diseño:
Cuenta con una doble esfera (es decir, esfera por delante y por detrás) para poder visualizar la inmensa cantidad de información.
Peso:
228 gramos de oro y alta ingeniería.
Las Complicaciones:
Aunque el número exacto de complicaciones declaradas varía según los criterios de catalogación histórica (entre 24 y 27), el reloj ofrecía lecturas astronómicas, de tiempo, meteorológicas y de sonería absolutamente inéditas:
Funciones de Tiempo y Calendario
Calendario perpetuo:
Día de la semana, fecha del mes, mes y años bisiestos (con un indicador del año exacto para un ciclo de 100 años).
Hora mundial:
Indicaba la hora local en 125 ciudades del mundo.
Ecuación del tiempo:
Mostraba la diferencia entre la hora solar real y el tiempo medio (civil).
Astronomía en tu Bolsillo
Mapa celeste:
En la esfera trasera mostraba un mapa del cielo nocturno del hemisferio norte (con 236 estrellas calibradas para el cielo de París) y el hemisferio sur (calibrado para Río de Janeiro).
Fases de la luna y su edad exacta.
Solsticios, equinoccios y estaciones del año.
Hora exacta de la salida y puesta del sol (calibradas originalmente para Lisboa, la ciudad de su dueño).
Instrumentos de Medición (Meteorología)
Barómetro integrado.
Altímetro mecánico de precisión (capaz de medir hasta 5.000 metros).
Termómetro bimetálico centígrado.
Higrómetro de tensión de cabello (para medir la humedad).
Una pequeña brújula oculta en la corona de remontar
Sonería y Cronógrafo
Repetición de minutos y carillón:
Capaz de tocar las horas, cuartos y minutos sobre tres timbres.
Cronógrafo
con función fly-back (retorno al vuelo) y contadores independientes de horas y minutos.
Un récord de casi un siglo
El Leroy 01 ostentó de forma ininterrumpida el título de "el reloj más complicado del mundo" durante 89 años (de 1900 a 1989).
Su reinado solo terminó cuando la firma suiza Patek Philippe presentó el monumental Calibre 89 (con 33 complicaciones y 1.728 piezas) para conmemorar su 150 aniversario.
No obstante, el Calibre 89 es un reloj de un volumen significativamente mayor, lo que mantiene al Leroy 01 como un prodigio inalcanzable de miniaturización para su época.
Actualmente, esta obra maestra ya no pertenece a manos privadas.
Tras ser adquirido por suscripción pública para evitar que saliera de Francia, se conserva y se exhibe con orgullo en el Museo del Tiempo de Besanzón (Musée du Temps de Besançon), donde los amantes de la relojería de todo el mundo acuden a admirarlo como el monumento que es.
El Rey Absoluto: Les Cabinotiers Berkley Grand Complication
Presentado por la histórica firma suiza Vacheron Constantin, el Berkley Grand Complication es oficialmente el reloj más complicado de la historia del ser humano.
63 complicaciones diferentes en un solo mecanismo.
2.877 componentes individuales.
11 complicaciones de calendario perpetuo chino tradicional (incluido el ciclo metónico, signos del zodiaco y el año agrícola), algo nunca antes visto en la relojería mecánica de este nivel.
Mecanismos acústicos complejos, como un carillón de Westminster que recrea las campanas del Big Ben.
El Olimpo de las Grandes Complicaciones
Para entender qué hace que estos relojes sean tan especiales, las complicaciones se dividen normalmente en tres grandes familias:
Complicaciones Astronómicas y de Calendario
Van mucho más allá de dar la fecha del día. Buscan replicar el movimiento del cosmos en tu muñeca.
Calendario Perpetuo:
Reconoce automáticamente la duración de los meses (30 o 31 días) e incluso calcula los años bisiestos sin necesidad de ajustes manuales. El Aeternitas Mega 4 de Franck Muller lleva esto al extremo con un calendario válido por 1.000 años.
Fases Lunares y Mapas Estelares:
Muestran el ciclo de la luna o recrean con exactitud la posición de las constelaciones en el cielo nocturno desde la ubicación exacta del propietario.
Ecuación del Tiempo:
Muestra la diferencia de minutos entre el "tiempo solar real" (el paso del sol) y el "tiempo civil" (el de nuestros relojes de 24 horas).
Complicaciones Acústicas (Sonería)
Hacen que el reloj se comunique con el usuario mediante el sonido utilizando minúsculos gongs y martillos mecánicos templados a mano.
Repetidor de Minutos:
Al accionar una palanca, el reloj "da las campanadas" indicando con tonos agudos y graves la hora exacta, los cuartos y los minutos transcurridos.
Grande & Petite Sonnerie:
El reloj da las horas y los cuartos de forma automática al paso, como si de una torre de iglesia se tratase.
Complicaciones de Medición e Intervalos
Cronógrafo Flyback o Rattrapante:
Permite medir dos intervalos de tiempo diferentes que comienzan a la vez (por ejemplo, dos coches en una carrera) mediante dos agujas de segundos superpuestas.
Tourbillon:
Aunque técnicamente es un escape regulador y no una complicación en el sentido estricto, es una de las proezas más deseadas. Es una jaula giratoria que contiene el órgano regulador del reloj para anular los efectos negativos que la gravedad de la Tierra ejerce sobre la precisión de la marcha.
Franck Muller Aeternitas Mega:
Durante años ostentó el récord de reloj de pulsera más complicado, albergando 36 complicaciones y 1.483 componentes en una preciosa caja con forma de tonel.
Patek Philippe Grandmaster Chime:
Creado para conmemorar el 175 aniversario de la mítica casa relojera, cuenta con 20 complicaciones y una caja reversible con dos esferas completas para poder visualizar todas sus funciones.
El Henry Graves Supercomplication es, sin exagerar, una de las obras de arte más importantes de la historia de la humanidad, equiparable a una pintura de Da Vinci o a una escultura de Miguel Ángel, pero en el terreno de la micromecánica.
Como bien conectamos antes, este reloj de bolsillo de oro amarillo de 18 quilates representa la cumbre de la colaboración entre el genio financiero del coleccionista Henry Graves Jr., el prestigio de Patek Philippe y la maestría artesanal oculta en el Valle de Joux por la familia Piguet (Les Fils de Victorin Piguet).
Aquí te detallo los aspectos que lo convirtieron en un mito absoluto:
La Gran Rivalidad: El Origen
En la década de 1920, el banquero neoyorquino Henry Graves Jr. y el magnate del automóvil James Ward Packard se enfrascaron en una competencia secreta y amistosa, pero feroz: ver quién podía encargar a Patek Philippe el reloj más complicado del mundo.
Graves ganó la batalla en 1925 cuando encargó esta pieza. El proceso de diseño y cálculo matemático tomó tres años, y su fabricación a mano requirió otros cinco años. Patek Philippe finalmente se lo entregó el 19 de enero de 1933 por un precio de 60,000 francos suizos de la época (una fortuna absoluta durante la Gran Depresión).
Las 24 Complicaciones
El reloj cuenta con dos esferas (una por delante y otra por detrás) y un total de 920 piezas, 110 ruedas, 120 palancas y 70 rubíes. Entre sus 24 funciones mecánicas (complicaciones) destacan:
Astronomía en tu mano: Un mapa estelar de la noche de Nueva York (visto desde la mansión de Graves en la Quinta Avenida) que gira exactamente al ritmo de las estrellas, además de la hora del amanecer y el anochecer, y las fases de la luna.
Calendario Perpetuo: Capaz de corregir automáticamente los días del mes, los años bisiestos y la fecha exacta sin necesidad de ajuste manual.
Cronógrafo Rattrapante: Un cronógrafo de fracciones de segundo con contadores de minutos y horas.
Campanadas de Westminster: Cinco martillos que reproducen exactamente la melodía del Big Ben de Londres (Gran Sonería y Pequeña Sonería), además de repetición de minutos y alarma.
El Récord Imbatible
El Supercomplication mantuvo el título del reloj más complejo del mundo fabricado completamente a mano (sin ayuda de ordenadores ni diseño digital) durante más de medio siglo, hasta que la propia Patek Philippe creó el Calibre 89 en 1989 (utilizando ya tecnología moderna).
Su Leyenda en las Subastas
El misticismo del reloj no ha hecho más que crecer con el tiempo debido a su valor en el mercado de coleccionistas:
En 1999, la casa de subastas Sotheby's lo vendió por 11 millones de dólares, rompiendo todos los récords mundiales para un reloj.
En 2014, tras el fallecimiento de su anterior dueño (un jeque qatarí), el reloj volvió a subastarse en Ginebra y alcanzó la astronómica cifra de 24 millones de dólares (unos 23.2 millones de francos suizos), consolidándose como el reloj de bolsillo más caro de la historia.
Es el testimonio definitivo de una era en la que la relojería no se medía por píxeles ni microchips, sino por el ingenio de hombres que desafiaban las leyes de la física con un trozo de metal y una lupa.